Rilke:poema

 

Día de Otoño  – Rainer Maria Rilke

 
 
Señor: es hora. Largo fue el verano.
Pon tu sombra en los relojes solares,
y suelta los vientos por las llanuras.
 
Haz que sazonen los últimos frutos;
concédeles dos días más del sur,
úrgeles a su madurez y mete
en el vino espeso el postrer dulzor.
 
No hará casa el que ahora no la tiene,
el que ahora está solo lo estará siempre,
velará, leerá, escribirá largas cartas,
y deambulará por las avenidas,
inquieto como el rodar de las hojas.

 
 

06/05/10

 

quise hablarte de amapolas,

de incendios, de la nieve

tendida como una nube sola,

quise hablarte de la sangre

y de los dedos de la luna

deslizándose en tus brazos,

de la lluvia, de la espuma,

de cerezos temblando de rocío.

pero decía fuego y te nombraba.

decía nieve, amapolas, sangre,

y era tu nombre en cada sílaba.

porque al final lo que quería

decirte no era fuego, nieve,

amapolas, sangre, espuma,

lluvia, cerezos, rocío,

sino tú.

eras tú lo que quería decirte.

 

 

 

Anonimo

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